domingo, 30 de noviembre de 2008

Mario Vargas Llosa, Operación Jaque


Aunque, con un poco de retraso, me acaba de llegar este artículo de Mario Vargas Llosa, escrito en julio sobre la liberación de los rehenes de las FARC, y los tontos útiles que pululan por mundo, y, desafortunadamente, se reproducen como hongos…


Operación Jaque

Lunes, 14 de Julio de 2008

La liberación de Ingrid Betancourt, junto con tres norteamericanos y once militares colombianos que llevaban muchos años como rehenes de las FARC, ha sido una hazaña de corte cinematográfico -la destreza, audacia y perfección del rescate hacía pensar en las proezas de Jack Bauer, el héroe de «24»- por la que hay que felicitar, antes que a nadie, al presidente Álvaro Uribe, luego a su ministro de Defensa Juan Manuel Santos y a los anónimos oficiales de inteligencia de las Fuerzas Armadas de Colombia que la diseñaron y ejecutaron.

Esto parece obvio pero no lo es, pues cualquiera que haya ojeado la prensa y escuchado a los medios aquí en Europa en la última semana, diría que el verdadero héroe de la operación ha sido el presidente francés Nicolás Sarkozy quien, sin haber intervenido para nada en la Operación Jaque -así fue bautizado el salvamento-, salvo para obstruirla y demorarla, es quien hasta ahora le ha sacado mayor provecho publicitario. Pero, ya sabemos, la política y los políticos son así.

El rescate no sólo pone fin a los indescriptibles padecimientos a que fueron sometidos a lo largo de muchos años Ingrid Betancourt y sus compañeros de cautiverio en manos de la organización narcoterrorista en que se han convertido las FARC. Además, pone en evidencia la naturaleza criminal y sádica de esta guerrilla para la que hasta apenas ayer el presidente Chávez de Venezuela, con amplios apoyos en América Latina y en Europa, pedía la legitimación política internacional y que fuera borrada de la lista de partidos, movimientos y grupúsculos terroristas en que aparece, en lugar prominente, en la Unión Europea, los Estados Unidos y la comunidad de países democráticos. Después de haber escuchado el testimonio de la propia Ingrid Betancourt sobre las condiciones en que transcurrió su cautiverio y la conducta y actitudes de sus verdugos, esperemos que nadie -nadie que no sea imbécil o cómplice, se entiende- pretenda todavía presentar a las FARC como un romántico movimiento de idealistas que ha tomado las armas para luchar por la justicia y la igualdad de los colombianos.
Pero la conclusión política más importante que se desprende de la Operación Jaque es la lucidez de visión y el coraje de ese gran estadista latinoamericano que es Álvaro Uribe, el primer gobernante colombiano que, enfrentándose para ello no sólo a sus naturales enemigos -la guerrilla terrorista, el extremismo antidemocrático, los comunistas, Cuba, la Venezuela de Chávez y la internacional de tontos útiles al servicio de la revolución para América Latina- sino, también, a los gobiernos y partidos democráticos de buena parte del mundo que lo demonizaron y acosaron sin descanso todos estos años, ha demostrado en los últimos meses que las FARC no eran invencibles, ni siquiera populares, y que podían ser militarmente derrotadas, con el beneplácito y la resuelta colaboración del pueblo colombiano. No es de extrañar que Uribe, cuya discreción y casi mudez luego del rescate han sido casi totales, a diferencia del aprovechamiento frenético que ha hecho de él, el mandatario francés, goce ahora de un 90% de popularidad, seguramente el más alto porcentaje de respaldo a un gobernante democrático en el mundo entero.

En las decenas de artículos y comentarios que he visto, leído u oído en la prensa a lo largo de la semana referidos a la liberación de Ingrid Betancourt no he visto uno solo que recuerde la insolencia y la insistencia con que el gobierno francés exigió al mandatario colombiano que evitara las acciones militares contra las FARC, y que diera muestras de apaciguamiento y buena voluntad contra la pandilla de asesinos, torturadores, secuestradores y narcotraficantes que anida bajo esas siglas, incluso liberando a uno de sus jerarcas, y las simpatías que mereció en la comunidad internacional la intromisión del presidente Chávez, de Venezuela, y sus afirmaciones de que sólo él era capaz de conseguir la liberación de los rehenes en manos de las FARC (sus amigos y cómplices, como demostraron los ordenadores capturados en el campamento de Raúl Reyes).

Nadie se acuerda ya, por lo visto, que el Parlamento Europeo perpetró la ignominia, hace muy pocos años, de recibir al presidente Uribe con un bosque de carteles de vituperios en manos de diputados socialistas, comunistas y hasta algunos liberales, como a un enemigo de los derechos humanos, y que Al Gore, cuando era vice-presidente de Estados Unidos, se negó a reunirse con él, alegando la misma razón. América Latina ha servido siempre a politicastros europeos y norteamericanos, y buen número de intelectuales, supuestamente demócratas, para darse un disfraz progre y una buena conciencia revolucionaria sin riesgo alguno. Es verdad que la capacidad del extremismo antidemocrático de izquierda para desacreditar y satanizar a sus adversarios es casi infinito, y, por ello, buen número de gobernantes y políticos latinoamericanos, temerosos de ser víctimas de esas campañas de desprestigio montados por la extrema izquierda, ceden y se dejan manipular y paralizar por unas supuestas fuerzas populares que, a menudo, como las FARC, resultan ser, a la postre, unos gigantes con pies de barro.

El presidente Álvaro Uribe no pertenece a esa clase de políticos acomodaticios, pusilánimes y sin principios que tanto abundan en América Latina. Desde que asumió el gobierno dejó muy en claro que, en nombre de la legalidad y de la democracia, se enfrentaría a la guerrilla terrorista con resolución, a la vez que dejándole siempre una puerta abierta para negociar su rendición. Las fantásticas campañas lanzadas contra él en Colombia y en el exterior, y los atentados contra su vida, no lo hicieron cambiar un milímetro en esta línea de conducta que, muy pronto, fueron haciendo suyos sectores cada vez más amplios de la sociedad colombiana, a medida que, como resultado de aquella política, el Estado recuperaba las carreteras y regiones enteras del país, y un sentimiento de esperanza echaba raíces en la población. La Operación Jaque es la culminación de aquel progreso en la lucha contra la barbarie y el terror y un ejemplo de lo que debe ser la conducta de un gobernante democrático frente a quienes han desatado una guerra a muerte contra la democracia y la libertad.
La lucha de Uribe contra el terror se ha llevado a cabo sin menoscabar en lo más mínimo la libertad de prensa, la independencia del poder judicial, la oposición parlamentaria y extra parlamentaria, y haciendo al mismo tiempo un esfuerzo continuo para desarmar a las fuerzas paramilitares y combatir la corrupción, muy extendida por desgracia en el aparato político y estatal y aún en su propio entorno. Aunque ha habido errores y fallos, también en estos campos el progreso ha sido considerable, como lo comprueba cualquiera que vaya a Colombia y viaje por el país y hable con la gente, y lo haga con el espíritu abierto y sin prejuicios. Yo lo he hecho, varias veces en estos años, y cada vez tuve la impresión de que había un avance considerable y que no sólo la esperanza, también las instituciones y la economía mejoraban y las FARC retrocedían. Por eso me parecía una injusticia atroz que el gobernante democrático que con más talento y valentía defendía la libertad en América Latina tuviera en la escena internacional menos consideración y respeto que demagogos pintorescos y ruinosos para sus países como Evo Morales o Hugo Chávez.
¿Cambiarán ahora las cosas? Confiemos en que, por lo menos, algunos ingenuos abran los ojos y entiendan de veras lo que pasa en Colombia. Que la liberación de Ingrid Betancourt y sus catorce compañeros de martirio no fue una casualidad ni un milagro, sino consecuencia de una política inteligente, audaz y firme en defensa de la libertad. La única que corresponde a un gobierno democrático que no quiere suicidarse y entregar a su país al absolutismo y al terror.

¿Qué ocurrirá ahora? Si quisiera reelegirse por tercera vez, Uribe lo conseguiría con absoluta facilidad. Esperemos que no lo haga y que se retire al término de su mandato, para que no se diga de él que la codicia de poder enturbió la formidable tarea que ha realizado. Ahora ya sabe que sí hay en Colombia quien puede reemplazarlo con éxito en la política que ha llevado a cabo. Juan Manuel Santos, su ministro de Defensa, ha sido, en todo este tiempo, un colaborador, leal y tan firme como él en el objetivo por alcanzar, que es la pacificación de Colombia y el fortalecimiento de su democracia. Ambos están ahora más cerca que nunca en las últimas décadas.

Madrid, julio de 2008

Mario Vargas Llosa

martes, 11 de noviembre de 2008

Zapatero en Washington y Garzón parado


He tenido problemas con mi ordenador, por lo que no he podido enviaros mensajes en estos días, pero tenía reservado para vosotros dos editoriales de ABC, donde se anunciaba que “por fin”, Bush había dado permiso para que el anhelante Zapatero asista a la reunión Washington, aunque no lo han invitado pero le tolerarán que vaya, aunque estamos haciendo bromas de si deberá llevar una silla plegable de camping playa…

La otra editorial, nos da cuenta de que, como no podía ser de otra manera, la Audiencia Nacional, ha dado orden de parar todo el desmadre de Garzón con la apertura de fosas y demás…


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Asistente sí, invitado no

ABC.es - Editorial - Sábado 8, noviembre 2008

El presidente del Gobierno español obtuvo un éxito ayer al lograr que el presidente de la República Francesa confirmara públicamente su disposición a ceder a España uno de los dos puestos que París tiene en la cumbre del G-20. Francia acude en calidad de presidente de turno de la UE -puesto intransferible- y de miembro del G-8. Pero la disposición del presidente Sarkozy a ceder uno de sus dos puestos, que sólo puede ser el que corresponde directamente a la República Francesa, deja cuestiones por resolver. La cesión a España implica aclarar si otros países europeos que también manifestaron su deseo de acudir podrán hacerlo. E implica dejar muy claro también si los otros países del G-8 al que Francia pertenece por derecho propio están dispuestos a contar a España como uno más entre ellos en esta ocasión. Lo que sí parece evidente es que si el presidente Rodríguez Zapatero no hubiera empeñado buena parte de su tiempo en el último lustro en mostrar su permanente enfrentamiento con la Administración Bush la imagen de pedigüeño dada por el Gobierno español en las últimas semanas hubiera sido evitada. A día de hoy, España parece haber conseguido, al fin, no que se le invite -las invitaciones ya estaban cursadas- sino que se le permita asistir. Matiz nada baladí. Y ello después de llamar a infinidad de puertas. La felicidad de Zapatero por el cambio en Washington bien podría complementarse con aprender las lecciones que se derivan del caso.

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Frenazo para Garzón

ABC.es - Editorial - Sábado 8, noviembre 2008 -

La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha contenido los ímpetus de Baltasar Garzón al adoptar medidas cautelarísimas que paralizan la apertura de fosas que el juez estaba dispuesto a practicar de inmediato. Se trata de evitar que se produzcan daños irreversibles si se ejecuta la orden de apertura y se determina luego su incompetencia para la investigación que ha puesto en marcha. El acuerdo es sensato y razonable, pero sería deseable que el pleno se pronunciara sin más dilaciones sobre el fondo del asunto, puesto que los argumentos contundentes del Ministerio Fiscal y la lógica más elemental son más que suficientes para anular un auto carente del más mímimo rigor jurídico y que utiliza como coartada una falsa memoria histórica. La paralización urgente de las exhumaciones previstas para estos días, ya autorizadas, no debe ser sino el primer paso para rechazar, de plano y para siempre, la actividad judicial emprendida por Garzón contra el franquismo, juzgado ya por la sociedad democrática

Reflexiones sobre una clase

Reflexiones sobre una conferencia

Querido Pascual:

De tu clase de ayer, me quedaron una serie de inquietudes en el tintero que, quiero exponerte aquí, como notas de reflexión, sin ánimo de polémica y, haciendo constar que durante tus clases, me mantengo en silencio, porque creo que el ambiente general no es propicio para que un rebelde como yo, rompa el clima de arrobo místico en que se encuentra la mayoría de la concurrencia… ¿Recuerdas el cuento del león que se comió al violinista que entretenía a las fieras, porque era sordo?...

Vamos a poner una serie de ejemplos:

Premisa Uno: “La vida humana es sagrada”…

Reflexión: ¿Cuándo?, ¿Dónde?... Durante toda la historia de la humanidad, nos hemos asesinado diligentemente los unos a los otros, usando los pretextos más peregrinos, o sin pretexto alguno, sin solución de continuidad hasta hoy... y la mayoría de las veces, EN EL NOMBRE DE DIOS.

Hoy, en el Congo se están matando a mansalva y el número de muertos se cuenta ya por millones, sin que eso nos impida a nosotros comer opíparamente y “disfrutar” de las telenovelas en TV.

No es verdad que el hombre sea un lobo para el hombre. No hay ningún lobo que se comporte con la crueldad gratuita y la sevicia que es capaz de mostrar cualquier hijo de vecino, si se le da la oportunidad. Cuando los humanos nos sentimos impunes, se desata una maldad, inconcebible en cualquier ser que nosotros definimos como “fieras”.

Basta recordar un poco el comportamiento de los nazis, de los rusos en Siberia, de los españoles en la Guerra Civil, los argentinos de Videla, los chilenos de Pinochet, los colombianos de la FARC y un largo etcétera. Los humanos, no matamos para comer ni para defender nuestro territorio o familia, matamos porque nos gusta, y no lo hacemos, cuando tememos una represalia o un castigo, pero no parece que nos frene mucho el concepto de “sagrado”.

Premisa Dos: “La vida humana existe desde la concepción”

Reflexión: Hay que distinguir aquí que, bajo el punto de vista religioso y no exclusivamente católico, esto será así, pero bajo el punto de vista jurídico, aún en el Código Civil actual, sólo es persona el ser humano que ha vivido separado de la madre 24 horas… Lógicamente, esto se aplica al Derecho Civil, para efectos hereditarios, etc. pero otra cosa es, por ejemplo, el Derecho Penal, pues habría mucho que hablar si se mata a un niño antes cumplidas las 24 horas de haber nacido… Pero este resquicio, es por donde se “cuelan” los abortistas, para pedir que se deje a la mujer la libertad total durante todo el embarazo, ya que: “Si no ha nacido, no es persona”.

CÓDIGO CIVIL ESPAÑOL

Artículo 29.

El nacimiento determina la personalidad; pero el concebido se tiene por nacido para todos los efectos que le sean favorables, siempre que nazca con las condiciones que expresa el artículo siguiente.

Artículo 30.

Para los efectos civiles, sólo se reputará nacido el feto que tuviere figura humana y viviere veinticuatro horas enteramente desprendido del seno materno.

Premisa Tres: La esclavitud ha sido abolida en todo el mundo…

Reflexión: No solo es mentira, sino que la mayoría de los países o civilizaciones que han tenido un gran desarrollo, ha sido gracias a la esclavitud, como tu muy bien expusiste con los griegos, que tenían una masa de esclavos trabajando para que los “ciudadanos” pudieran filosofar y hacer Política, así con mayúscula, y esto es así hasta hoy, ya que, por ejemplo, el desarrollo económico de la “civilización occidental” no habría sido posible sin la revolución industrial y el liberalismo económico salvaje que la acompañó en el siglo XIX, con su esclavitud, no tanto física como económica, que durá hasta hoy, y el impresionante desarrollo de la China actual, no sería posible sin la esclavitud de millones de ciudadanos trabajando en condiciones infrahumanas, incluyendo niños y presos, produciendo toda clase de productos de ínfima calidad pero a precios sin posible competencia.

Las “buenas personas” opinan que a esos trabajadores habría que tratarlos como a los occidentales, con derechos laborales y salarios justos, pero entonces, sus productos saldrían al mismo precio aproximadamente que los occidentales, solo que de peor calidad, por no tener la tecnología ni los controles de calidad que, llevan años de experimentación, luego, ¿Quién traería de tan lejos, unos productos de peor calidad y al mismo precio que los occidentales?.

¿Es justo, lo que hacemos comprando esos productos y fomentando la verdadera esclavitud del pueblo chino, o será “más justo” que nos abstengamos de comprarlos y frenemos su desarrollo, con lo que impedimos que un día puedan vivir como nosotros?...

Premisa Tres: “El trabajo de los niños es injusto e inmoral”

Reflexión: Depende del niño y del trabajo… Que haya niños de tres y cuatro años realizando trabajos físicos que, están muy por encima de sus posibilidades normales, clama al cielo, que se les prive de una educación y un desarrollo normales, porque tienen que trabajar para sostener a una familia, es vergonzoso, pero que a los niños que pueden estudiar normalmente y jugar como niños, se les enseñe también a tener unas responsabilidades en la familia, nos sólo es bueno, sino imprescindible para su desarrollo personal.

Yo he trabajado de niño, y creo que todos los españoles de cierta edad, hemos contribuido de alguna manera al sostenimiento familiar, y mucho más los de las zonas agrícolas. Cuando leemos la biografía de algún magnate norteamericano y nos cuentan que “empezó repartiendo periódicos”, nos están contando un cuento: La fortuna de ese señor, no empezó vendiendo periódicos, sino que, desde niños, a cualquier norteamericano, se le enseña a realizar trabajos sencillos, como repartir periódicos, hacer y vender limonada, galletas o cualquier otra cosa, para que aprendan a ganar un dinero propio y a administrarlo con responsabilidad, lo cual, es una de las razones de la pujanza de ese, por tantos motivos admirable país…

Continuará, con reflexiones sobre la “democracia española”…

“La opinión de cien cretinos, no puede contrarrestar la de un hombre prudente”…

Pero… “un hombre, un voto”…


martes, 4 de noviembre de 2008

Sobre mi viaje a Colombia.


Mi hija Emmanuelle Gutiérrez, viajará a Colombia el próximo día 10, para celebrar el 10º. Congreso de la Fundación SIDAR, que ella fundó y de la cual es directora.

Como este evento se celebrará en la Universidad de La Salle, les adjunto el mensaje que ella me envía, con la dirección web del programa, para su información…



El programa es el siguiente:

12 a 14 = X Jornadas Sidar, en la U. de la Salle

Web de las Jornadas : http://www.sidarcolombia.org/programa.html

18 a 21 = Curso para el Ministerio de la Protección Social, organizado por CINTEL

Emmanuelle

miércoles, 29 de octubre de 2008

Nuestro hombre en Washington


Nuestro ex simio presidente, sigue dando tumbos por el mundo, rogando a lágrima viva, como un niño al que le han negado un caramelo, que lo inviten a la reunión de Washington, repitiendo que "España" debe estar allí. O sea, que España, es él…

La única persona que podría apropiarse normalmente del nombre de España, sería el Rey, quien es el Jefe del Estado, y quien han representado a nuestro país a los largo de muchos años, con discreción, categoría y propiedad, no un chisgarabís analfabeto que, no tiene ni idea de lo que se pueda hablar en Washington y no se entera de nada de lo que hablan a su alrededor, porque no conoce ningún idioma, ni siquiera sabe escribir bien el que, probablemente le intentó enseñar su madre.

Todos los españoles que pensamos un poco, estamos avergonzados, porque en nuestro nombre se haga el ridículo dentro y fuera de casa…

En fin, os adjunto el artículo que publicó ayer en ABC Hermann Tertsch, que lo espalica mucho mejor que yo.


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Nuestro hombre en Washington

POR HERMANN TERTSCH ABC.es - Opinión (martes 28 de octubre de 2008)

EN ascuas estamos todos por saber si nuestro presidente del Gobierno conseguirá estar el 15-N en Washington, único sitio donde quiere estar. No sabemos si al final logrará sentarse en alguna silla detrás del presidente brasileño Lula, se integrará en la gloriosa delegación argentina de la presidenta Fernández Kirchner o tiene ya acuerdo para acudir escondido en el portafolios de algún miembro del gabinete chino. Zapatero dice que quiere ir porque España debe estar allí y él viene a ser España. Pero parece dispuesto a transmutarse en camarero esquimal o escolta de Putin para mayor gloria de todos nosotros y ustedes. Todos los que, por cierto, ya tenemos mucho menos interés por verle en Washington que por dejar de sentir vergüenza propia y ajena.

Después del improvisado e inútil paseo al Gran Imperio de la China, nos queda ahora todavía el jarreo de declaraciones patrióticas que se sucederán durante la visita de nuestro Gran Timonel a la Cumbre Iberoamericana que se celebra en El Salvador. Allí se reunirá con su millón de amigos, salvo el bueno de Hugo Chávez, que a fecha de hoy parece aún tener miedo que lo maten. Bendita gallardía la de este militarote bregado en golpes que no se atreve a ir a una cumbre y encima proclama su miedo a la muerte. Si va a acudir hasta el nicaragüense Daniel Ortega, sin miedo a que le pegue el tiro la madre despechada de alguna menor maltratada.

Las cosas pintan mal para los deseos del presidente de mandarnos fotos de estadista, al menos desde la capital norteamericana. Además, según pasan estos bochornosos días de esfuerzos por meter el pie en la puerta, se percibe en España un manifiesto cansancio ante los alardes patrióticos de quien se ha pasado cinco años faltando a un sinnúmero de citas internacionales multilaterales y bilaterales. De todas esas reuniones estuvo ausente. A la de China no tenía la menor intención de ir, pese a que acudían los principales jefes de gobierno de la Cumbre euro-asiática. Zapatero tenía que haber estado en todas. Primero, para aprender algo fuera de su única cultura política del trilerismo de la política patria. Segundo, para representar nuestros intereses. Sus ausencias han sido continuas. Unas más sonadas que otras. Y no ha acudido a ellas porque cuando una cita internacional no le asegura un rédito propagandístico inmediato en casa, prefiere quedarse a cenar con sus niñas, con un par de roqueros o con la cúpula de la SGAE que llega a La Moncloa con más flota automovilística que Touriño, Benach o el presidente chino.

Por eso nos perdonará el presidente si no nos creemos en absoluto su súbito frenesí por defender nuestros intereses en el exterior. Porque no lo ha hecho en muchas ocasiones en las que estaban realmente en juego nuestras cosas de comer. En Washington se tomarán medidas significativas sobre el reordenamiento financiero. O quizá no se tome ninguna. Pero desde luego nadie echará en falta la aportación del presidente español. Y su ausencia afectará poco al balance general de la propaganda socialista que es brillante. Es lo que mejor sabe hacer Zapatero, y el día 16 nos sacará algún conejo de la chistera para que los españoles sepan que él, sí, él, fue el protagonista de la cumbre en Washington.

lunes, 27 de octubre de 2008

Premios


Supongo que, habréis visto en directo la entrega de los Premios Príncipe de Asturias, pero por si no os habéis fijado, quiero recordaros unos pequeños detalles que observé durante los mismos:

Ingrid Betancourt, con su vocecita desmayada, (una genial amiga mía, caleña, definía estas voces como: "voz de cama"…), habló de todo lo divino y lo humano, hasta del holocausto de los nazis contra los judíos, con un discurso, largo, plano, aunque con llantito incluído, sin olvidar "lamberle" a los otros premiados con unas referencias que, seguramente no se las cree ni su madre, y agradeciendo sus buenos oficios a los gobiernoes de Francia, España y hasta Suiza, mencionando por sus nombres a nuestro ex simio presidente y a su ministro de exteriores moratinos, (desatinos, para sus íntimos), lleno de lugares comunes y propósitos buenistas, pero dentro de su farragoso programa mundial, se olvidó de tres pequeños detalles que, quizá muestran su pequeñez de miras, envuelta en frases grandilocuentes y proyectos de armonía mundial…

El Príncipe de Asturias, a años luz de la cultura y preparación intelectual de esta señora, sí mencionó estos tres detalles, que son: acordarse de los otros 14 secuestrados, liberados con ella; agradecer al ejército colombiano su liberación, en una "operación impecable", y al Gobierno de Colombia, por su lucha para implantar la democracia en ese martirizado país.

Oviamente, a mi no me cae nada bien esta señora, que la veo falsa y como actuando permanentemente que, hasta viaja siempre acompañada de su madre, como las cupletistas de los años veinte. Creo que, lo que subyace en sus palabras es, "bailarle al agua" a las FARC y promover el "diálogo", como única solución… Pero los que tenemos memoria, nos preguntamos: ¿Se podrá hacer más por el diálogo que lo que hizo Pastrana, o por el diálogo con ETA que lo que hizo Zapatero, llegando al vergonzoso extremo de definir como "hombre de paz", a un asesino de veinticinco persones?... Y, ¿cual es el resultado en ambos casos?, la burla de los terroristas y el rearme, aprovechando la debilidad de esos gobiernos buenistas.

En fin, me alegra ver que, un hombre de la categoría moral e intelectual como Jon Juaristi, coincide conmigo y que una organización tan seria como el Foto de Ermua, pide oficialmente la devolución de ese premio que, esta señora, claramente no se merece…


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Premios

POR JON JUARISTI - ABC – Opinión – Domingo 26/10/2008

EL Foro Ermua exige que Ingrid Betancourt devuelva el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia porque, en teoría, habría desvirtuado la esencia del mismo al pronunciarse públicamente a favor del diálogo con la guerrilla colombiana, y tal demanda, me parece, ilustra perfectamente la deriva errática de un movimiento cívico que pugna por encontrar justificaciones para sobrevivir a un marasmo endógeno, como los que suelen sufrir -léase a Tocqueville- los organismos que pierden sus funciones o no son ya capaces de desempeñarlas en nuevas situaciones históricas. Por cierto, es más que probable que lo mismo le suceda en breve a la UGT de Cándido Méndez, que, con la que está cayendo, opta por desgastarse un poco más como sindicato, constituyéndose en acusación particular contra el franquismo en la causa general abierta por Garzón.

Personalmente, no me gusta la señora Betancourt. Su discurso en el acto del Teatro Campoamor de Oviedo ha sido un muestrario completo de todos los tópicos del buenismo multicultural y ecologista, sazonado con la superstición postmoderna de la omnipotencia de la palabra, ese ingrediente fundamental en el pensamiento mágico de la progresía y tan viejo, en rigor, como el mundo (tanto, que, ya en el Cantar del Cid se vapuleaba a los que el poema llama «lengua sin manos»). No me gusta Ingrid Betancourt y, si yo fuera colombiano, no le daría mi voto, pero no soy colombiano ni miembro del jurado del Premio Príncipe de Asturias de la Concordia, y creo legítimo que los colombianos y los jurados de dicho premio voten a quien les apetezca, aunque uno no comparta sus gustos ni sus convicciones. Pero es que, además, hay un elemento razonable en el discurso de Ingrid Betancourt. Precisamente, el que ha sido blanco de las invectivas del Foro Ermua: la tesis de que se debe hablar con las FARC cuando está en juego la suerte de personas secuestradas. Puro sentido común. Cuando unos delincuentes toman rehenes, el objetivo primordial de todo Estado es salvar las vidas de aquéllos por todos los medios posibles, incluyendo el diálogo y la negociación con los secuestradores. Incluso el Estado de Israel, que ha sido mucho más implacable con los terroristas que cualquier otro Estado, ha dado un ejemplo conmovedor y amargo de sentido común al cambiar terroristas vivos por cadáveres de soldados israelíes asesinados en cautividad, porque Israel subordina las conveniencias estratégicas de todo tipo al compromiso ético de que todos sus soldados volverán a casa, vivos o muertos. Y, si esto no se entiende, la batalla contra el terrorismo estará perdida de antemano, porque, en el camino, se nos habrá extraviado el sentido común.

Por supuesto, en muchos casos la negociación y el diálogo no son medios posibles ni aconsejables. Hay organizaciones terroristas que nunca han querido negociar. El caso más claro es ETA, que sólo concibe un tipo de transacción: la económica, es decir, secuestrados por dinero. Nunca, rehenes a cambio de presos. Si ETA secuestra a un empresario, es seguro que intentará venderlo, pero si el secuestrado es un concejal, la oferta de negociación siempre será un señuelo para añadir al crimen la humillación del Estado democrático. Así lo hizo con Miguel Ángel Blanco, cuyo secuestro no fue sino el preludio sádico de una venganza homicida por el rescate policial de Juan Antonio Ortega Lara. Probablemente, las movilizaciones cívicas que Ingrid Betancourt ha convocado en Colombia serán tan inútiles para conseguir la liberación de los rehenes de las FARC como las grandes manifestaciones españolas del verano de 1997 lo fueron para salvar al joven edil de Ermua. O no. Ya se verá, aunque merezca más confianza la política antiterrorista del gobierno de Álvaro Uribe, de cuyo acierto la libertad que hoy goza Ingrid Betancourt es un ejemplo incontrovertible. Pero nada de esto justifica exigir a ésta la devolución del Premio Príncipe de Asturias, cuya esencia, dicho sea de paso, no es otra que el progresismo, la bondad universal y la sacarina. Si no la eficacia ni la honradez, las buenas intenciones son siempre recompensadas en España.

Patético


España, como todos sabréis, está gobernada por un personajillo que no para de hacer el ridículo, mentir, y cometer arbitrariedades en todos los órdenes, pero como tenemos un sistema electoral rígido y anacrónico, hemos de aguantar todas sus ridiculeces, con gran perjuicio para España y vegüenza de todos los españoles.

Ahora, le ha dado por asistir a una reunión en Washington, a la cual le han dicho claramente en varios idiomas que no está invitado, pero que si España como país, tiene algo que aportar, tendrán mucho gusto en oír nuestras propuestas…

La realidad es que él, ignorante total de todos los idiomas, incluyendo el español, no entiende nada y de economía, menos, pero España sí tiene economistas de valía que podrían aportar ideas, pero él no quiere llevar ideas, sino hacerse la foto con Bush, al cual ha estado intentado dale pataditas en las espinillas durante cinco años…

En fin, con gran vergüenza, os envío el artículo de José María Carrascal, publicado ayer en ABC.


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Patético

POR JOSÉ MARÍA CARRASCAL - Domingo, 26-10-08 ABC.es - Opinión - Firmas

MENOS mal que en el exterior están tan preocupados por sus problemas que no prestan atención a las 80.000 leguas de viaje en avión que se está tirando Zapatero para estar en la próxima reunión de Washington, porque seríamos el hazmerreír del planeta. Tampoco va a estar Suecia, con mucho más prestigio, Suiza, con mucho más dinero, ni Finlandia, con mucha más tecnología —es posible que el móvil que usted usa haya sido fabricado allí—, y sus líderes no se lo han tomado a la tremenda. Al nuestro, sin embargo, que hasta ahora había pasado olímpicamente de la política exterior, le ha entrado de repente tal fiebre de ella que el pobre no debe saber si está en Asia, América o Europa, si tiene que desayunar o cenar, si escucha chino, inglés o francés, aunque esto último no es problema para él, que no sabe ninguno.

Patético. Y peligroso, porque es capaz de querer comprar a China e India para que le avalen en la conferencia, como compró a los nacionalistas vascos y gallegos para que le ayudaran a sacar los Presupuestos. Cuando la realidad es que España no tiene que estar en Washington el 15 de noviembre, contra lo que él asegura. Allí van a estar los 8 países más ricos y los 20 llamados «emergentes», y como nosotros no pertenecemos ni a éstos ni a aquéllos, como tantos otros, no tenemos por qué estar allí, sin que a nadie se le caigan los anillos por ello. Tan simple como eso.

Quien cree que tiene que estar allí es Zapatero. El presidente del Gobierno se ha dado cuenta de que su no asistencia a esa reunión deja al descubierto la larga cadena de mentiras que nos ha venido contando, desde aquella tan lejana a la realidad y tan cercana en el tiempo de que la crisis no existía, a la de que había tomado las medidas necesarias para atajarla. Con el paro subiendo como la espuma y la Bolsa bajando en picado, necesita otro disfraz, otra excusa, otra cabriola, para mantenernos en la burbuja a la que nos ha llevado su política virtual, en la que las negociaciones con ETA iban a traer la paz a Euskadi, los nuevos estatutos iban a estructurar definitivamente España y la solidez de nuestra economía nos hacía inmunes a la crisis. Algo que pretende se olvide sentándose con los ocho más ricos y los veinte camino de serlo. ¿O le sentarán en una mesita aparte, como se hace con los invitados que llegan a última hora? Aunque a lo mejor ni se sienta, ya que tan desesperado está que es capaz de «crash the party», de meterse sin invitación, como esos gorrones que se cuelan en las recepciones sin estar invitados y se ponen tibios de canapés, aunque el único canapé que interesa a Zapatero es no dejar en evidencia su soledad personal y su larga serie de mentiras.

Patético, repito. Pero más patético todavía es que los españoles nos estemos tomando tan a pecho esa cita, de la que nadie espera más que una serie de directrices generales, que tendrán que concretarse luego en medidas específicas. Pero a nuestro presidente lo único que le interesa es él, aun a costa de que los españoles hagamos el ridículo.